El Destete

La historia de mi destete podría ser muy sin chiste, decidí dejarle de dar y empecé a introducir algunas tomas de fórmula hasta que, al cabo de mes y medio únicamente tomaba fórmula. 

Sin embargo, pensando un poco más, creo que tengo muchos sentimientos encontrados de cómo pasó. 

Para los/las que ya me han leído antes, saben que la lactancia no fue mi cosa favorita, no fue tan mágica cómo lo cuentan, dejando de lado los problemas físicos que tuve al inicio, nunca sentí que fuera un vínculo único y especial con mi hijo cómo muchas veces había escuchado decir a otras mamás; para ser honestos lo hacía simplemente porque es lo que había decidido y lo que quería para mi hijo, pero no disfrutaba. 

No me malentiendan, tampoco lo sufría, pero en verdad nunca le entendí, yo se que es algo natural pero nunca me lo pareció, de hecho muchas veces mientras le daba de comer pensaba que era algo tan extraño, tener que sacarme una boob para que mi hijo comiera (sorry not sorry). 

Desde que estaba embarazada había decidido darle mínimo 6 meses y máximo 9, por qué 9, no lo sé, simplemente sabía que 6 era el mínimo recomendado por la OMS y dije: pues le doy un poquito más; además que en mi círculo de amigas y familiares no era muy sonada la lactancia extendida, por lo que 9 meses ya me parecía mucho. 

Alrededor de los 7 meses supe que iba a ser imposible destetar a los 9, mi hijo nunca aceptó el biberón, por más que intentamos en diferentes horarios, diferentes marcas, diferentes personas, nunca se logró, y pues estando en casa con pandemia, lo dejé ir, no tenía necesidad de seguir intentando. 

Si puedo ser 100% honesta, me urgía poder dormir bien, y que no fuera yo la única que pudiera alimentarlo, me desesperaba un poco cuando estaba haciendo algo más y tenía que detenerme para poder darle de comer; también sentía que ya quería no tener que estar nerviosa por lo que comía y tomaba, sé que lo que come la mamá no afecta a bebé, pero si afecta a mamá, bajé mucho de peso con la lactancia entonces tenía que cuidar muuuucho más mi alimentación, tomar vitaminas y mantenerme hidratada (me tomaba 3 termos de agua al día), tenía que cuidar mi consumo de cafeína (aaaamo el café) y moría de ganas de tomarme una cerveza sin estar contando las horas.

Puede ser que suene egoísta, sé que la leche materna es buena para el bebé, pero también creo que la salud mental de mamá es necesaria y yo ya no me sentía al 100%.

A los 11 meses decidí volver a intentar el biberón, esta vez con fórmula para poder hacer un destete gradual, empecé a darle una toma al día, había veces que la aceptaba y otras que no, por lo que fue más tardado de lo que creía, pero poco a poco fue aceptando más biberones, hasta que llegó el momento en que yo le daba solo en la primera toma del día y el resto eran fórmula. 

Así estuvimos una semana, hasta que le di una mañana y ya no volví a darle. (lagrimita remi)

En ese momento me sentía bien, había logrado 13 meses de lactancia materna, y ya era “libre”, ya no tenía que usar bras de lactancia, ni sufrir con boobs llenas, tampoco tenía que detener mis actividades para dar de comer. 

Me tomé mi cerveza feliz esa noche y me felicité por tan buen trabajo, puede no parecer mucho, pero créanme, lo es. 

Ahora que volteo hacia atrás me da tristeza la forma en que terminé la lactancia, estoy casi segura que mi hijo no lo sufrió, me volvió a pedir dos veces pero le di el biberón y listo, y nunca más volvió a intentarlo, pero ahora que he leído más y conozco más me hubiera gustado haber platicado con él y tomarme el tiempo de disfrutar la última vez, y que él supiera que fue la última toma y cerrar el ciclo de una forma más “poética” y no solo darle y ya. 

También me ha dado remordimiento pensar que pude haberle dado mucho tiempo más, que por la pandemia estamos todo el día juntos y en casa, lo que hubiera facilitado la situación y me siento mal de no haberlo hecho, pero me acuerdo de cómo me sentía ya al final y de que ya me daba ansiedad darle, y creo que hice lo correcto, y lo que era mejor para mí y para él. 

Mi destete fue gradual, un poquito doloroso físicamente, tuve que sacarme leche un par de veces y usar un bra deportivo que me apretara un poco para ayudar con la congestión, pero al hacerlo gradual el dolor sólo me duró unos días y pasó. 

La historia de mi destete podría parecer sin chiste, pero es mi historia, mi lactancia tuvo altas y bajas, hubo días que me parecía eterna y no podía esperar a que terminara y ahora que terminó creo que no duró lo suficiente, pero al final fue cómo tenía que ser y creo que lo importante es que cada quién haga su propia historia y no se guíen por lo que hizo el de al lado o lo que les dijeron que tenía que ser, dejen que fluya y disfrútenlo, así dure un día, un mes, un año o tres años.

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